Marketing de contenidos visto en una bola de cristal sin wi-fi

marketing_contenidosUna de las estrategias de marketing online más comunes para cada vez más tipos de empresas es el marketing basado en contenidos. Explicar regularmente y de forma acumulativa más cosas sobre el tema del que somos expertos ayuda a posicionar al profesional liberal en busca de visibilidad, a la pyme que necesita ampliar su número de clientes y a la gran empresa que busca acercarse al consumidor de nuevas maneras.

En este mundo marquetiniano abundan diferentes etiquetas que, con matices diferentes, definen lo mismo: podemos hablar de marketing de contenidos, de inbound marketing o de storytelling y, que me perdonen los puristas, estaremos diciendo casi lo mismo. De lo que se trata es de explicarle al potencial consumidor por qué nuestra oferta es mejor, y hacerlo de forma que el usuario perciba esa comunicación como un valor, como un relato que le resulta útil.

El reto es ya de por sí interesante, pero como ya hay toneladas de bibliografía sobre las mencionadas etiquetas, en este post escrito originalmente para Original Community Manager  os propongo un juego: ¿y si intentamos adivinar hacía dónde van las tendencias en marketing de contenidos? (nótese el astuto refugio que supone el uso de las palabras juego y adivinar…)

No suelo hacer vaticinios, y mucho menos sobre un tema que evoluciona tan rápido como la comunicación en internet, donde el resbalón es fácil y la pifia quedará para la historia (scripta manent…). Pero tengo mucha curiosidad por saber si coincidiréis conmigo en estas afirmaciones, recién sacadas de mi bola de cristal sin wi-fi:

  • El contenido vacío desaparecerá. Hacer buenos contenidos no es sencillo, y a menudo no es barato. Y el usuario no es tonto. Todos los que han llenado sus blogs de artículos donde apenas se dice nada pero donde se repiten palabras clave estratégicas para ganar visibilidad en buscadores verán como sus blogs pierden posiciones a medida que Google siga haciendo limpieza. Hablar por hablar (osea, hablar por posicionar) dejará de funcionar. El refrito y el copypaste dejarán de ser denigrantes para ser también inútiles…
  • El contenido a usar será de calidad y corto. Nadie tiene tiempo, las redes sociales acortan los mensajes en la medida de que nuestro deseo de abarcar muchos temas choca con nuestra capacidad de entender unos pocos. ¿A cuántos contenidos te has suscrito y cuántos consumes en realidad? Lo bueno, si breve, mil veces más bueno por que lo bueno y largo sólo lo verán unos pocos afortunados. Whitepapers y powerpoints de más de 10 páginas se leerán “en diagonal” y se perderán como lágrimas en la lluvia… Ya vemos hoy que se busca prestigio haciendo infografías “pinteresantes” y no en escribir sesudos ensayos en pdfs indigeribles.
  • Se usarán más contenidos de vídeo. Al hilo del punto anterior, el formato vídeo o infografía animada permitirá condensar más contenidos en menos tiempo, lo que facilitará su consumo y distribución. Videocast, videoblogs, videoinfografías, videopresentaciones, videoyounameits…
  • Multipantalla, transmedia y tuttoformato. El buen contenido que se use a favor de la comunicación de la empresa ha de poder ser consumido (y distribuido) en cualquier pantalla: móvil, tablet, portátil… Y como cada una de estas pantallas tiene unas posibilidades tecnológicas ligeramente diferentes, tengo muchas ganas de ver cómo el mismo contenido puede aprovechar esas funcionalidades para verse/ampliarse/consumirse/compartirse de forma sencilla e interesante.
  • Migración cualitativa en las redes sociales: Abundando en que cada vez tenemos menos tiempo para atender más mensajes, mi túnica de nostradamus me dice que seremos cada vez más selectivos con qué red social usamos (al fin y al cabo, no dejan de copiarse unas a otras) y con quién estamos en contacto o a quién seguimos. Por fin el buen contenido surgirá de entre oleadas de “yo también he escrito un post sobre esto” y los followers lo serán de verdad y no solo “por si alguna vez dices algo y para que veas que te sigo”.
  • Habrá escabechina de gurús. Claro, si sólo el contenido realmente bueno se consumirá, si seremos más selectivos, si en tiempos de crisis cada vez más acuciante los clientes buscarán ejemplos de éxito demostrado… Veremos una paulatina disminución de “expertos” y agencias de social media de las que han surgido al calorcito de las bajas barreras de entrada. Lo de tener un blog para repetir una y otra vez lo mismo y unos miles de followers en twitter se agotará…

Quizás la escabechina empiece por los que hacen previsiones a lo loco con bolas de cristal sin wi-fi (oh, wait…)

¿Qué opinas? ¿Conciden mis vaticinios con los tuyos?

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